
Los investigadores Rita Wildgans y Hans Kaufmann argumentan que Van Gogh no se cortó la oreja sino que la perdió en una pelea con Gauguin.
La versión alternativa parte de un enfrentamiento entre los dos amigos, generado por la decisión de Gauguin de abandonar Arles y regresar a París. Van Gogh le habría lanzado a Gauguin un vaso en un bar y luego le habría perseguido para tratar de persuadirle de que se quedara en Arles.
En el enfrentamiento en la calle, Gauguin, que era un buen espadachín, habría desenfundado su daga y le habría cortado de un tajo la oreja a Van Gogh, no lejos del burdel donde posteriormente aparecería la misma y desde donde la policía siguió un rastro de sangre que la llevó hasta la famosa “casa amarilla” donde vivían Van Gogh y Gauguin.
Comentarios
Publicar un comentario