
El presidente de Bolivia, Evo Morales, festejó este lunes su cumpleaños número 50, con la tradicional torta que le dejó la cara manchada de crema, en el poblado aymara de Batallas, en los Andes bolivianos.
Advertidos con antelación del onomástico del mandatario, los lugareños le prepararon una pequeña fiesta en la que le cantaron a capela el tradicional "cumpleaños feliz" y posteriormente le regalaron una torta bañada en crema blanca.
Tras soplar las velas, que representaban los 50 años, una mujer indígena empujó el pastel al rostro del mandatario que quedó parcialmente embadurnado de crema, en medio de un ambiente distendido.
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