
El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, pidió perdón por las denuncias de paternidad que se le han atribuido, las cuales han surgido justo en momentos de cambios políticos en su país, pero afirmó que no renunciará al cargo ante el pedido de vacancia del senador Alfredo Jaegli por los sucesivos escándalos personales del mandatario.
Lugo apeló a que es un ser humano y "nada humano le es ajeno", esto en alusión a los deslices que tuvo cuando todavía era obispo y de los cuales posiblemente concibió a los menores que ahora sus madres reclaman sean reconocidos.
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